Qué quieres que te diga. No hago otra cosa más que intentar buscar algo que de verdad intente unirte más a mí; pero no lo consigo .Y es que necesito flores en la cama, soles que llenen de luz mis mañanas, una luna que ocupe todo el cielo de Santiago una noche de frío.Necesito un Café de Mocca bien caliente, que hierva mis tripas por dentro, que calme la tiritona que una simple ráfaga de viento es capaz de causarme.
Ayer tiré una moneda en una fuente. Nunca digo los deseos porque tengo miedo de que no se cumplan. ¿Debería decirlos en alto?
Por todo lo demás, aquí en el Norte ha comenzado la lluvia. ¡Nos leemos! :) Love,mucho love Saroneh
Tiempo sin escribir por aquí, lo que puede responder a haber estado bien, reconstruyendo la vida fuera de la pantalla, o a haber estado mal.
Esta vez, afortunadamente, la ausencia tiene buenos motivos: fui asegurando cada paso hasta que fui dejando atrás el tiempo de cojear y una manñana me encontré con dos cosas buenas: la primera, que estaba de vacaciones, y la segunda, que tenía que ir al aeropuerto para hacar un genial viaje al Mediterraneo con mis amigas. Anteriormente ya habíamos ido a un pueblo costero de Galicia.
Y que aquí estoy de vuelta, todavía de vacaciones pero ya por pocos días.Ahora nos toca a la mayor parte de los universitarios, estudiantes o derivados hacer exámenes los horribles examenes de septiembre, quienes tengan esta situación os deseo muchísima suerte.
Y poco más... Haré una última escapadita de verano a Malaga en septiembre. Disfrutar de estos últimos días de vacaciones,
Mucho love.
Saroneh
No recompuse ninguno de los trozos en los que me desintegré. Nadie me ayudó a hacerlo; los cristales cortaban demasiado por unirlos uno a uno sin levantar heridas y desparramar sangre por el suelo.
Anoche bajo el edredón de plumas mi cuerpo se agitaba con fuertes espasmos... el frío hizo acto de presencia en mi habitación, entró sin llamar y se acomodó dulcemente entre mis manos y mi alma. Un aire gélido siseaba por debajo de la puerta clamando una salida por la que escapar al mundo sin fin.
Mis manos, escondidas debajo de la almohada, auyaban un grito ahogado que tan sólo mis terribles sueños pudieron escuchar. Ansiban salir de su escondite y alcanzar esa colina empinada en la que tú estás... inmóvil y sereno. Todo en vano... no sé explicar a mis manos aquello que es imposible en la realidad, no puedo engañar y ocultar verdades que arañan el alma; aunque sí puedo engañarme a mí misma cada vez que me miro en un espejo.
No hay explicación que valga, nadie me escucha al otro lado del cristal... nadie me sostiene con hilos invisibles para ayudarme a mantener, al menos, los pies a un centímetro del suelo de Santiago.
Sueño sin remedio, con locura y desenfreno... imagino irrealidades, fabrico utopías que arrancan de cuajo cada ilusión mantenida y alimentada por absurdas y falsas quimeras.
Mi cuerpo en mil pedazos en inservible, una simple carga que pesa más que una losa de piedra enmohecida. En cada paso que doy pequeños cristales se clavan en mis pies... creí haber borrado todo rastro de mi existencia. ¿Encontraste algún cristal por cada esquina, por cada gris calle? Guárdalo.
Esta noche cerraré los ojos, abriré las manos, soñaré despierta y explicaré por qué te sueño mientras grito:
“Propósitos para el nuevo año: no enamorarme”. Así comencé el año, brindando con poco champán y mucha convicción de mis palabras. Y ahí, justo ahí, fue cuando empecé a equivocarme.
(…)
Tras algún tropiezo fortuito y alguna casualidad, fruto de mi peculiar azar, me di cuenta de que, como decía aquella película, “son tiempos difíciles para los soñadores”. Y no es que una sea una soñadora por antonomasia, pero aquellas películas de Disney hicieron mella en mis altas expectativas en hombres, por llamarles de algún modo.
Comencemos porque el vestido azul de cenicienta no me sienta bien, por mucho que me empeñe en que aquel zapato de cristal fuese cómodo, no lo es. Es más, siendo de cristal, es probable que acabe roto en mis manos, como otras tantas cosas. Bailando el vals posiblemente acabase no solo descompasando al apuesto príncipe, sino que, además, terminaría tropezando y cayendo sin remedio alguno a aquella fuente maravillosa, que tenía tan controlada.Hasta aquí todo normal.
Sigamos, pues, con que el príncipe no es ni tan apuesto ni tan caballero como la pobre ingenua de ceni (a modo cariñoso?) pensaba. Pongamos que la testosterona no solo le despista, sino que le hace despertar sus ansias de socialización con otras doncellas del reino. Descubrimos aquí su faceta sociable, desconocida hasta el momento. Hasta aquí sigue estando todo normal.
Y ahora, como dice mi madre, viene lo bueno. Cambiemos la tortilla de lado. Ganemos.
No es que mi naturaleza moñas me lo suela permitir, pero lo cierto es que, tras probar suerte paliando la sequía mundial con mis lágrimas, he aprendido, además de a reírme de mí misma, a reírme de las adversidades, de las tonterías y, por qué no, del desamor. Pero, sobre todo, si me río de algo realmente a gusto y a la carta, es de todo esto,porque, sin las pequeñas cosas la vida no valdría la pena. Me río de mí, de él, de lo que vino y lo que está por venir. Me río por no llorar, pero no suelo apagar mi sonrisa a gusto de cada uno. La apagaré a mi parecer, cuando crea conveniente, cuando me canse de reír…entonces lloraré. Toda una declaración de intenciones, sí señor. Mientras tanto…por favor, que alguien me quite estas agujetas de la barriga, que mis glamurosos michelines no soportan esta presión por más tiempo…
(...)
"Propósitos para la nueva vida: no enamorarme de capullos integrales, niñatos y otros seres poco recomendables. Sobre todo no enamorarme de alguien que encarne todo esto en una misma persona”
Se acabó? Alguien me dijo que cuando una puerta se cierra otra se abre. Esta no la quiero cerrar. Todavía no. Juguemos, juguemos, que empieza lo bueno!
Y me quedo con este trozo de la película Jeux d'enfants:
"Hay dos o tres cosas que nunca me has pedido y lo lamento porque habría sido capaz: comer hormigas, insultar a los parados que salen del INEM y amarte como loco." Love, mucho love. Saroneh*
Puede que a veces nos sintamos como espacios vacíos, irreales, esperando a que pase algo… Siempre me consuelan diciendo que todo en esta vida pasa cuando menos te lo esperas…Yo lo espero todo y a todas horas, así que supongo que nunca me pasará nada.
Si soy completamente sincera, nunca profundicé demasiado los capítulos que forman parte de la vorágine diaria de mi vida… Nunca conté con exactitud lo que me lleva a escribir y estar aquí sentada intentando mostrar pedacitos de lo que soy. No porque no quiera, ..sino porque nunca tuve la iniciativa de hacerlo.
Dice mi madre que empecé a leer desde muy pequeña, pero que eso de los números era otro cantar... Sospecho que mi abuela Dora tuvo algo que ver, pero quizá sólo recordamos lo que nunca sucedió... Si, esa frase es de Carlos Ruiz Zafón, pero es tan cierta que a veces duele.
“Le hablé de cómo hasta aquel momento no había comprendido que aquélla era una historia de gente sola, de ausencias y de pérdida, y que por esa razón me había refugiado en ella hasta confundirla con mi propia vida, como quien escapa a través de las páginas de una novela porque aquellos a quien necesita amar son sólo sombras que viven en el alma de un extraño..”
(La sombra del Viento. Carlos Ruíz Zafón)
Recuerdo que repasé el párrafo varias veces, asombrada por lo que acababa de leer. Desde entonces comprendí que aquello que me unía a Daniel Sempére era algo más que pura palabrería: compartíamos sentimientos..Las únicas formas que encontraba para evadirme del mundo eran los libros y la música.. y, por eso, aun con la certeza de que era una locura de adolescente, empecé a escribir..
Pronto habrán pasado dos años desde que inicié esta aventura, ..continuación de otras similares pero con distinto nombre. En todo este tiempo de palabras, de llenarme con los pensamientos de otros, y de aprender.. aprender de los demás igual que espero que alguien haya aprendido algo de mí.. En estos meses descubrí que aquello que dejo sin escribir, lo que se puede tocar, lo que se puede sentir.. eso es lo verdaderamente importante.
Os deseo muy buen comienzo de verano mis amores. No tengo claro que me va a deparar este verano, lo único que espero es que me sorprenda la vida.
No sé muy bien como empezar ésta entrada, ya que soy nuevo en el blog, que gracias a Saroneh puedo escribir éstas palabras. Intentaré hacerlo lo mejor posible. Un beso!
Te recuerdo. Tú ibas a enseñarme el camino y llevarme de la mano. Decidida corrías sin los demás, sin perder el tiempo. Me cubrías de los pecados en la calle, me enseñabas a entrar por la puerta grande. Nunca ví a nadie tirar tan bien las piedras al cristal. No frenabas en seco y aún hoy no has frenado, aunque ya te vea tan de lejos. Ibas a ser tú, la que se ofreció a mostrarme el mundo, sin miedo alguno al desconcierto incierto. Estabamos preparados en la línea de salida y al oír el disparo que indicaba el comienzo cada uno salió por su lado, lado equivocado. Sabes dónde me mantengo, sé por dónde caminarás. Procuraré seguirte desde la lejanía. Te recuerdo todavía. Somos el principio de algo que ahora está por terminar. Aún confío encontrarte de nuevo al revés, cuando concluyamos esta vuelta, pero siento no ser el alumno que juramos y espero que no todo esté ya olvidado. Ahora sigue sola que yo ya me he cansado y no te puedo alcanzar, ya no sé provocar encuentros... Te recuerdo en un manantial de sueños.
Han pasado un par de días desde la última vez que me he sentado a escribir... Realmente no existen excusas; no escribí, porque yo no he querido hacerlo.. porque quizá no estaba preparada para pasar por el duro trámite de sentarme delante de una hoja en blanco, y dejar el corazón en el papel.Se me hace tan literal esto ahora, que creo que en vez de pensar, siento.. Es como si mi cabeza se mudase al corazón; como si ahora todos los pensamientos se creasen desde ahí.
Pues si, llegó Junio, seis meses del 2010; seis meses en los que aprendí a reírme de mis errores. Porque siempre hay alguien que se va, y muchos otros que vuelven. Risas, risas y más risas..¿qué sería la vida sin esos momentos que realmente hacen que merezca la pena vivir?.. Sueños que se cumplen y otros que se rompen; ahí reside la magia.
Y seguramente aparecerán nuevas personas que le quiten el hipo a la vida; personas que sugieren que el tiempo al final, acaba pasando.. Y muchas veces sonrío como acto reflejo… Porque ya he aprendido que nada importa demasiado (salvo uno mismo).. Que en esta vida sólo estás tú y tus circunstancias.. y soy consciente de que el mundo puede ser tan bello como te propongas verlo.. Y como siempre, com muchos puntos suspensisvos.... que dan lugar a la duda ...